La Fórmula 1 regresó tras un mes de parón… y lo logró con un vuelco inesperado en el guion. Lo que parecía un dominio asentado de Mercedes brincó por los aires en cuanto se encendió el semáforo en el Gran Premio de Miami. En la mitad de ese nuevo escenario emergió Lando Norris, que firmó la minipole con un McLaren que confirma su salto adelante. Los de Woking no solo han recortado distancias, sino ahora están en disposición de pegar primero, en un contexto donde cada detalle cuenta tras semanas de trabajo en la sombra.










