El Real Madrid terminó la temporada ganando al Athletic en el Bernabéu en un partido que no pasará a la historia. Si bien lo que pasó en el césped importó poco o nada por el hecho de que ni Real Madrid ni Athletic se jugaban nada de nada. La atención por la parte del madridismo fue despedir a Alaba y, más que nada, a Carvajal. El del costado y capitán del Real Madrid se llevó toda la atención del Bernabéu en su último partido con la remera blanca. Una zamarra que, a propósito, fue la mucho más vestida por los apasionados que asistieron al estadio. Empezando por Enrique Riquelme que tras enseñar su candidatura en Valdebebas, salió al Bernabéu para despedir a Carvajal.
Mientras que todo eso pasaba en la grada, en el césped pasaba poco o nada. Hasta que , curioso giro del destino, apareció Carvajal para ponerle un balón de oro a Gonzalo que lo aprovechó para poner el 1-0 en el minuto 12. El delantero se fue a felicitar al lateral y con él, el resto del equipo blanco. El Athletic hizo un amago de reaccionar, pero lo cierto es que no pasó de ahí. Mientras que con Mbappé, que volvió a oír pitos, intentaba producir peligro desde la banda izquierda. Sin Vinicius, jugó en su ubicación natural y se le vio mucho más cómodo y activo.
Así iban pasando los minutos, con el Athletic dando algún que otro susto a Courtois, pero el que marcó fue el Real Madrid. El autor del 2-0 fue Bellingham en el minuto 41 tras un pase de Thiago. En esos últimos de coletazos se animó el acercamiento con el 2-1 del Athletic. Fue Guruzeta el que lo marcó en el añadido, en el 45+1, tras rematar un centro de Iñaki Williams. Con ese marcador se llegó al descanso.
El segundo acto empezó la entrada de Gorosabel por Yeray, tocado, y con el 3-1 para el Madrid. Su creador , el pitado Mbappé, que pasó a recibir aplausos por parte de la grada. De un tiro raso marcó en el minuto 51 y tras festejarlo con sus compañeros, salió al banquillo para ofrecerle un abrazo a Arbeloa. Ernesto Valverde, que asimismo decía adiós al Athletic, movió el banquillo para reactivar a su equipo. A pesar de eso, el partido era del Real Madrid y Arbeloa consideró que había llegado el instante de los homenajes. Primero, el de Alaba, por el que entró Huijsen. El austríaco se marchó ovacionado por el Bernabéu, con ciertos en el gol sur exponiendo sillas recordando el famoso gesto de Alaba. Abrazos de sus compañeros, el partido parado y su familia en la banda en un momento emotivo. Después, le llegó el momento a Ceballos, al que Arbeloa levantó el castigo y le dejó despedirse del Real Madrid jugando. Aún le queda un año de contrato, pero, salvo sorpresa, dejará el equipo blanco este verano.
El último homenaje fue para Carvajal cuando le cambiaron en el minuto 82. Partido parado, el Bernabéu puesto de pie , lágrimas del jugador y en la grada, pasillo de los jugadores de los 2 equipos y su familia en la banda. De esta manera puso fin el lateral a su carrera en el Real Madrid. En lo que fue el piscolabis del homenaje tras el partido, tanto para él como para Alaba.
El Athletic quería pero no podía y en el Real Madrid, Mbappé se hartaba de fallar oportunidades. El que no falló fue Brahim que marcó el 4-1 en el minuto 89. Fue anulado en un inicio por fuera de juego, pero tras la revisión, el tanto subió al marcador y Brahim lo festejó con Alaba y Carvajal. El Athletic recortó distancias con el 4-2 de Izeta en el minuto 91. Así terminó el partido en el Bernabéu y comenzaron los homenajes en el césped del Bernabéu.


