La Real Sociedad debe regresar al trabajo después de múltiples días de fiesta debido al título logrado el pasado sábado en oposición al Atlético de Madrid. En esta ocasión volverá a tener en frente un conjunto madrileño, pero esta vez será el correoso Getafe. Los campeones tendrán que reponerse de la resaca copera, para esto contarán con el factor campo, pero no se tienen la posibilidad de confiar por el hecho de que los de José Bordalás querrá precisamente aprovecharse de esa posible fatiga de los realistas.
Un interesante desafío que se va a vivir en un Reale Arena abarrotado de seguidores "txuri-urdines" con ganas de continuar celebrando y de poder volver a presenciar el título copero, puesto que se espera que los jugadores del conjunto local, hagan ver el trofeo a los allí presentes en la previa del encuentro.
Los de Pellegrino Matarazzo ya tienen asegurada su presencia en la Europa League de la próxima temporada, pero, tras tocar la gloria, seguramente desearán mucho más y aspirar a poder competir en la Champions League. Exactamente desde la llegada del técnico estadounidense, el club donostiarra dió un giro de 180 grados. Y es que Matarazzo aún no sabe lo que es perder en el momento en que ocupa el banquillo del Reale Arena, 5 victorias y 3 empates son su registro como local. Además para el Getafe no es un aparato irreconocible para él ya que fue su segundo contrincante como técnico "txuri-urdin". En aquel encuentro , en el Coliseum, los suyos vencieron por 1-2 merced al tanto de Aramburu al filo del final. A esos buenos números y a su afición deberá sujetarse la Real Sociedad para que no le pasen factura los festejos por el título.
El conjunto madrileño, ubicado un punto por debajo de su contrincante , no tiene ninguna competición europea asegurada, por lo que no podrá regresar a tropezar como ya hizo la pasada día ante el Levante. Los de Bordalás, en las últimas jornadas fueron capaces de lo destacado venciendo inesperadamente a equipos como el Athletic, el Villarreal, el Betis o aun al Real Madrid, pero asimismo han perdido puntos contra aparato teóricamente accesibles como el Levante, el Sevilla o el Celta. Bien es conocido que entre las señales de identidad del estilo de juego del mister es el juego rudo de contacto, buena prueba de ello son los escasos 32 tantos en contra, siendo uno de los equipos menos goleados del campeonato. Tanta solvencia protectora a veces es complicada equilibrarla con una buena efectividad ofensiva y exactamente esa es la labor pendiente de los madrileños. Únicamente suman 27 muchos a favor, colocándose penúltimo en la tabla de anotadores y superando únicamente al colista de La Liga el Real Oviedo.
La portería del grupo local todo apunta a que la defenderá el arquero internacional Álex Remiro. La defensa, como de costumbre la formarán cuatro hombres y sabiendo las bajas de Zubeldia y Sergio Gómez, por lesión y sanción respectivamente, los elegidos van a ser Aramburu, Caleta-Car, Jon Martín y Aihen Muñoz. En el centro del campo quizá sea donde más inquietudes pueda tener el mister tras el regreso de Gorrotxategi y Yangel Herrera, el reposo de Brais Méndez en la final y el posible cansancio juntado de Carlos Soler y/o Turrientes. Por terminar , en la región mucho más ofensiva parece claro que entrará Kubo en el once inicial debido a la lesión de Guedes y está por ver si sus acompañantes son Barrenetxea y el capitán Oyarzabal o por el contrario decide optar por el islandés Óskarsson o incluso el recuperado Arsen Zakharyan.
El Getafe por su lado indudablemente tampoco tenga dudas en el arco y será David Soria el preferido. Como es frecuente todo apunta a que sostendrá la línea de cinco en defensa con los indiscutibles Juan Iglesias, Djené, Abqar, Kiko Femenía y, ante la expulsión de la pasada día de Zaid Romero, Boselli. Para el centro del campo Arambarri apunta a que será titular, acompañado de Adrián Liso, Satriano y el talentoso Luis Milla. Y como única referencia en ataque, el argentino Luis Vásquez.
A pesar de que los 22 jugadores que saldrán de inicio es toda una incógnita, lo que sí está claro es que el acercamiento que se va a vivir en San Sebastián, será un duelo no capaz para cardiacos ni para resacas.


