El Sevilla cayó ante el Real Madrid en el Sánchez-Pizjuán (0-1) en una derrota agridulce, puesto que los de Nervión han certificado la permanencia en Primera División sin precisar sufrir en la última jornada. El encuentro arrancó con un Sevilla profundo y valeroso. El equipo de Luis García Plaza salió con una marcha mucho más , presionando arriba y generando las primeras llegadas peligrosas del choque.
En verdad , fue el conjunto local el que dispuso de las primeras oportunidades visibles, con acciones protagonizadas por Oso, comprometido en el comienzo , y con un tiro que obligó a Courtois a realizar una intervención de mérito.
El Sevilla encontraba espacios, llegaba con relativa facilidad a campo contrincante y acumulaba presencia ofensiva, mientras el Real Madrid tardaba en asentarse en el partido. Sin embargo , como tiende a suceder con el grupo blanco, la primera enorme ocasión clara acabó en gol. Mbappé controló en una acción en el área en la que el Sevilla demandó posible infracción; la jugada continuó y Vinicius acabó mandando el balón en el fondo de la portería. El tanto tuvo que ser inspeccionado por el VAR por un viable contacto previo, pero finalmente fue ratificado.
El golpe cambió el guion del encuentro. Desde el 0-1, el Real Madrid creció en confianza y empezó a dominar mejor los tiempos del partido. Mbappé tuvo aun la oportunidad de llevar a cabo el segundo gol. El Sevilla intentó reaccionar, aunque con menos llegadas y menos claridad en los metros finales.
En la segunda mitad, el guion volvió a prestar un Sevilla más insistente, consciente de la necesidad de puntuar. El grupo hispalense tuvo llegadas con la entrada de Alexis Sánchez, que lo intentó sin éxito, pero sin oportunidades visibles para lograr el empate. Hasta entonces , el Real Madrid, al contragolpe, asimismo dispuso de oportunidades e incluso llegó a marcar Mbappé, aunque el tanto fue anulado.
En el tramo final, el Sevilla se volcó con todo, acumulando jugadores en campo contrincante y intentando encontrar el empate a la desesperada. Ha podido llegar en un remate de Kike Salas que evitó Courtois con una enorme intervención.
El Sevilla cerró la temporada en el Ramón Sánchez-Pizjuán con derrota, pero llegará a Balaídos con los deberes hechos tras garantizar de manera matemática la permanencia.


