Un partido para la historia, una guerra épica y una exhibición ofensiva de los 2 mejores equipos de Europa, hicieron del PSG-Bayern un espectáculo inolvidable que se recordará durante décadas como una de las semifinales más emocionantes de la Champions League. Los parisinos se obligaron 5-4 tras un festival de goles en el que las defensas no aparecieron y que ha podido terminar con mayor ventaja para los de Luis Enrique, al que le brota cada vez con más fuerza un equipo que se divierte atacando y al que le ha cogido el gusto a sufrir.









