Llevamos un par de años esperando que Petra Marcinko rompa el cascarón dentro del gran circuito, algo que ha llevado su tiempo hasta hacerse situación. A sus 20 años y ahora en el top100, la jugadora croata dio el enorme avance esta semana colándose en la final del WTA 250 de Rabat al superar a Jil Teichmann (7-6, 6-3).
Ocasión de oro para abrir su palmarés, aunque enfrente tendrá a entre las mujeres más en forma del curso, la ucraniana Anhelina Kalinina. Bastante menos esfuerzo precisó Anhelina para vencer a Panna Udvardy (6-0, 6-3) por el otro lado del cuadro.


